Así sin querer hay gente que te salva la vida. Puedo estar exagerando (como siempre), pero encontrábame sin saber que mierda escribir, cuando Marta López, uno de esos pocos milagros que he encontrado en la blogósfera (si desconfían de mi, como seguramente lo harán, dense una vuelta por Relativamente, lugar de relatos maravillosos y conste que soy una lectora exigente) me pasó esta idea: escribir ocho cosas que deseo llevar a cabo antes de morir. Ahí vamos:
1.-Lo que más me gustaría (aparte de no morirme nunca, por supuesto) es volver a ver al Ángel. Encontrármelo en alguna feria de poesía en una Caracas bolivariana y que ya no sea tan facho (su único defecto). Besarlo en la boca y contarle cómo y por cuanto tiempo lamenté no haberle sido imprescindible, que los condones que tanto nos costó conseguir un domingo en París con todas las farmacias cerradas y dispensadores inservibles que pateamos de puro calientes que estábamos servían para cualquier cosa menos para el corazón, que lo amé tanto y tan desesperadamente que ya nadie nunca me ha hecho sentir igual.
2.-Dejar esta autoreferencia que me tiene loca y por fin dedicarme a escribir algo que de verdad valga la pena, algo para que no me olviden, para que todo no sea sólo este pasar sin sentido.
3.-Dejar de ser una ofrecida. Mirar a un hombre que me guste a la cara y aunque me muera de deseo poder decirle que no (que estupidez, pero en fin).
4.-Tomar mi mochila un día, unas cuantas pertenencias y partir de viaje hasta que me canse. Perderme una noche en los Cárpatos, ver a una zebra en vivo, en directo y en su hábitat natural, nadar en una playa griega y ser como los marineros, tener un amante en cada puerto.
5.- Volver a creer (No, no creo en mi.¡En todos los maniconios hay locos perdidos con tantas convicciones! Yo, que no tengo ninguna convicción, ¿soy más convincente o menos convincente?
6.-Tirar con A.G. (si es que no muere antes que yo).
7.-Tener a Octavio.
8.- Finalmente hacer una gran fiesta estival con todos los buenos amigos que he encontrado en la vida en el lago Lanalhue para que vean que no les miento cuando les digo que es un lugar maravilloso. Con mucha falopa, vodka tónica, ron y vino para los que gusten (bueno, si alguien quiere pisco también lo admito), música generacional, mis hermanos, los de sangre y los otros. Gran despedida para esto que llamé vivir.
1 Comments:
Me encanta tu blog, sabes que me encanta. Leo este post, leo cosas como: "que lo amé tanto y tan desesperadamente que ya nadie nunca me ha hecho sentir igual" y me quedo pegada a la silla y diciendo "pero qué cabrona esta chilena, cómo escribe, carajo". Por eso, fundamentalmente por eso, me encantaría que dedicaras un poquito de tu tiempo a escribir relatos, una novela, poemas, lo que sea. Y me encantaría leerlos. Creo que escribes, en fin, de puta madre y tus relatos podrían ser impactantes.
Publicar un comentario
<< Home