Resulta que mi ciudad está toda caótica con esto del carnaval. Aunque no tiene el sexo callejero del de Río, ni el misterio del de Venecia, el carnaval porteño igual tiene su gracia.Muuuuuuchos wachones, para todos los gustos, aunque mi teoría sigue en pie (comprometidos u homosexuales). Ayer, por ejemplo, vi unos cuantos. Lejos el que más me gustó era uno alto, con un corte raro y un piercing que atravezaba su oreja desde la parte superior hasta el lóbulo, muy raro. También vi a wachón de Pagano, para envidia eterna de mis amigas que se encontraban en Playa, para varear. No recuerdo a nadie más en especial, pero me quedé con esa dulce sensación de la belleza. Anda tanta gente, desde Campos Elíseos '98 que no veía tanta, me dio un poco de miedo en todo caso, después de un pito empecé a pensar seriamente en estampidas humanas como las que ocurren en la ciudad Santa de La Meca. La verdad es que ando levemente paranoica, todo porque la situación insostenible se sigue sosteniendo, a pesar que me prometieron visita para el día de hoy, claro que no creo nada, porque dejando de lado que hoy es el Día de los Inocentes, que él es un puto mentiroso y que yo soy una incrédula consumada, nada hace presagiar que este infeliz se tome la molestia de saciar mis deseos carnales y de paso poder acabar con esto de una vez por todas. Para que las cosas sean aún más complejas, como suele suceder en mi vida, Modelo nos contó (no voy a mencionar a mi camarada porque después me censura) que ayer las había visto, amigas ellas, felices sabiéndose dueñas de ese par de sementales del Club de la Serpiente...Ya mejor no sigo porque me hierve la mierda.
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