12 diciembre, 2006

Y se murió el viejo culiao. Fiesta en el Puerto, casi un carnaval!La gente salió a la calle espontaneamente aunque no faltaron los jotosos (que llegaron al último)que como siempre pretendieron ser los organizadores del evento, pero da lo mismo, nadie los pesca (sorry Tomi). Bailamos la tarde entera, gritamos garabatos para el mundo, brindamos con champaña y por fin tuve esa sensación que ya había perdido de que algo nos movilizaba, aunque al final ese "algo" era una pura huevada, porque con la muerte del viejo no se soluciona nada, sólo nos queda el sabor amargo de que no fuimos capaces de hacer lo correcto y confiar en que el infierno exista, para al final darse cuenta que la dictadura sigue y es peor: la dictadura de la mayoría, absolutamente legitimada.