21 diciembre, 2006

Angustia again. Este huevón no aparece como me lo temí y yo que quiero terminar pronto con todo esto. Tampoco me llega la carta de Chris y yo con tantas ganas de saber de él. La Su no pudo venir hoy para que fueramos a playa Luna, el único acontecimiento interesante agendado para esta semana. Sigue siendo muy temprano, sigue quedando día para seguir sintiéndome así. Y yo que no le creía a Risco que esta cosa adolescente podía durar más de lo aconsejable y heme aquí, vivo ejemplo de aquello, peor que cuando tenía quince y me escondía en el closet. Charly dice que debo hacer un saumerio en mi habitación, yo creo que solo necesito ciertas compañías. Barbarella, como me gustaría que estuvieras acá, para sentarnos al sol y que me cuentes como fue eso de Santiago, una historia que siempre me suena a nueva aunque haya pasado un año. Ya llegará el tiempo, cierto?. Por otra parte me carga esta fecha tan convulsa, tanto consumo y huevadas, aunque también me hice un regalo de Navidad (mandé a agrandar la foto que me sacó Chris en el Salar de Uyuni, como para acordarme cuando era más feliz). En fin, a la chucha con todo, se me tendrá que pasar esta sensación, claro que no hoy.