De nuevo de esas cosas que sólo me pasan a mi. Había vuelto a la biblioteca, a andar en bici, a ir a la playa, conseguido trabajo, mi vida parecía retomar el rumbo perdido por tantos meses. Me presenté en ese restaurant francés siguiendo el consejo de JJ porque mis finanzas ya estaban seriamente comprometidas y el hombre que me recibió me pareció simpático y me citó para esa misma tarde. Así transcurrieron los normales días de práctica hasta que el domingo en la tarde nos quedamos solos después de comer las especialidades del chef. Comenzamos hablando de como dejar el cigarrillo y no sé cómo me empezó a hablar de su vida privada para terminar invitándome a "tomar una ducha". Shock. Para varear no supe que decirle y en vez de una cascada de garabatos que se me ocurrieron después, escapé como siempre. Resulta que el muy hijo de puta ante mi negativa no me llamó más y en definitiva sigo siendo una pobre cesante como dice mi hermana. Indignación. Hoy hablé con Nene y le dije que si había algún atentado contra ese lugar me fuera a buscar directamente. En fin, de todas maneras al parecer el optimismo alcanzado con tan extraña racha de buena suerte no se vió tan empañado por los acontecimientos porque a pesar de todo sigo feliz, al parecer mantenerme relativamente sobria me hace bien.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home